La Organización Interprofesional láctea (Inlac), de la que forma parte el Grupo Ganaderos de Fuerteventura, ha publicado su hoja de ruta para un sector lácteo económico, social y medioambientalmente sostenible. Un documento, coordinado por el profesor Manuel Laínez Andrés, que sienta las bases hacia el futuro de la industria.

El sector lácteo español muestra su compromiso medioambiental

La interprofesional destaca los objetivos globales de sostenibilidad ambiental, alineados con la estrategia europea ‘De la granja a la mesa’ y recogiendo, a su vez, compromisos de avance y un conjunto de indicadores para cuantificarlos. También ha expuesto el spot “Sostenibles sin saberlo”, una producción que forma parte de la nueva campaña de comunicación, que pretende poner en valor las iniciativas y esfuerzos que ya se están llevando a cabo en nuestro sector para promover la sostenibilidad.

Desde Maxorata, consideramos que es fundamental una estrategia sostenible en el contexto actual, con cuestiones como la seguridad alimentaria, la calidad o la innovación.

Daniel Ferreiro, presidente de InLac, ha señalado que la hoja de ruta presentada «representa un esfuerzo colectivo y un hito en nuestro camino hacia la sostenibilidad, reflejando la visión compartida de un sector que no solo es vital para nuestra economía, sino también para la cohesión social y la conservación del medio ambiente. Estamos convencidos de que solo a través de un esfuerzo conjunto podremos enfrentar los desafíos que se nos presentan y aprovechar las oportunidades que nos brinda el futuro».

Consumo de lácteos españoles

Por otra parte, InLac quiere apelar al consumo de alimentos lácteos de origen español para fomentar el relevo generacional en el sector lácteo y garantizar su viabilidad y el futuro del mundo rural a través de la campaña ‘Te lo agradece’. Pero, ¿saben los consumidores cómo reconocer en el etiquetado la procedencia de los alimentos lácteos que llegan a sus carritos y a sus mesas?

Aunque muchos lo desconocen, ya en enero de 2019 entraba en vigor el Real Decreto 1181/2018 que obliga a los fabricantes de leche y lácteos a informar a los consumidores acerca del origen de la leche que se utiliza como ingrediente para la elaboración de estos productos. Esta normativa se aplica, aparte de a la leche de vaca, cabra y oveja, a cualquier otro alimento que contenga más de 50% de esta materia prima como ingrediente, como nata, mantequillas, quesos, yogures o leches fermentadas. En estos casos, se debe indicar el país de ordeño y también el país de transformación.

«Identificar el origen nacional es muy fácil. Solo hay que fijarse en el etiquetado y en los envases, que deben indicarlo claramente. En algunos casos, el logo ‘3 al día’ nos ayudará a conocer el origen es español. ¿Y por qué tres al día? Porque es la recomendación de consumo medio que aconseja la evidencia médica y científica: tres raciones entre leche, queso o yogur, para llevar una vida saludable y prevenir enfermedades», recuerda la directora gerente de InLac, Nuria María Arribas.