el amante del queso se llama turófilo

El término «turófilo» es desconocido para la mayoría. Por eso, en este artículo queremos explicarte qué significa esta palabra tan curiosa y qué es lo que quienes merecen ese apelativo tienen en común.

Además, a lo largo del artículo, hablaremos sobre las curiosidades que tiene el queso y que todo turófilo debería tener presente, así como sobre los quesos más originales.

¿Qué supone ser un turófilo?

Todavía no lo hemos desvelado, pero ser un turófilo es ser amante del queso. Cuando las personas escuchan por primera vez ese término se sorprenden, pues no entienden qué relación tiene la palabra «turófilo» con ser amante del queso.

Si bien es cierto que «philos» es más comúnmente conocido como palabra que proviene del griego y significa «amor a», «tyros» también tiene origen en esta lengua y significa directamente «queso». Por tanto, las personas turófilas son aquellas que aman el queso y a las que les gusta tanto su degustación como todo lo que existe alrededor de este alimento (curiosidades, turismo gastronómico…).

El amante del queso

Ahora bien, quizá resulta sorprendente que haya tantas personas que sean amantes del queso, mientras que también es habitual que otras muchas no sean capaces de soportar su sabor o su olor.

Pues bien, una de las razones para el primer grupo puede ser la presencia de una proteína que los investigadores creen que puede producir un efecto placentero sobre el cuerpo. Concretamente, la caseína presente en los quesos produce la liberación de casomorfinas durante la digestión, unos opiáceos que generan sensación de cierto placer en el cuerpo.

Además de esta posibilidad, que explicaría por qué tantas personas comen queso a diario, también tenemos que considerar la variedad de quesos existente en todo el mundo. En versión untable, de diferentes tipos de leche, con varias combinaciones, etc., lo cierto es que el mundo del queso es enorme y eso hace que sean muchos los que se unan a él y se conviertan en lo que conocemos como turófilos.

Las principales curiosidades que todo turófilo conoce

En un grupo de personas amantes del queso, siempre tenemos curiosidades que contar. Tanto las iniciadas como las personas que llevan bastante tiempo disfrutando de este manjar, siempre aprenden nuevos datos y noticias sobre este producto. Aquí queremos hablarte de algunas de las curiosidades que todo turófilo conoce o al menos debería conocer. 

En primer lugar, tenemos que hablar del origen del queso. En este caso, aunque pueda parecer demasiado atrás, tenemos que remontarnos 8000 años, hasta la época de Mesopotamia. Allí es donde se encuentra la primera referencia tangible que podemos encontrar sobre este manjar, en el templo de la diosa Ninchursarg, donde hay un friso que se conoce como La lechería. Eso sí, la primera fábrica de queso no se inauguró hasta 1815 en Suiza, uno de los paraísos de esta delicia, aunque no es oro todo lo que reluce. Como seguramente hayas escuchado más de una vez, el queso empieza a consumirse para evitar que se estropee el excedente de leche, y ese era el objetivo de esta fábrica.

Sin fronteras

Otra de las cuestiones que tenemos que saber si nos gusta el queso es que no entiende de fronteras. Por una parte, Grecia es el país que más kilos de queso consume por habitante, pero si hablamos de productores gana Estados Unidos, al otro lado del océano.

En España, los que más quesos consumen son los canarios, pero la mayor parte de la leche que se utiliza en el país procede de Galicia.

Los quesos más originales

Para comenzar este apartado sobre quesos curiosos, nos tenemos que detener en nuestro país, concretamente en nuestra isla de Fuerteventura, donde elaboramos el queso majorero del que hablábamos en el anterior apartado como uno de los mejores quesos del mundo. Este queso se elabora con leche de cabra majorera y generalmente en su superficie se añade pimentón, gofio o aceite. Es un queso que puede tomarse fresco, semicurado o curado, y en este último caso tiene un sabor picante muy agradable. También dentro de nuestro país, tenemos que mencionar el queso de Tronchón, del que Don Quijote habla varias veces en sus aventuras, otro de los más especiales de nuestra gastronomía.

El queso más caro del mundo

En el resto de Europa hay otros quesos bastante curiosos. Así, en Croacia se elabora el queso más caro del mundo, que tiene un precio que oscila los 1000 euros por kilo. Esto se debe a que el pule necesita para su elaboración una leche especial de una raza de burras que están en los Balcanes y de las que existen muy pocas unidades (en torno al centenar). ¿Un dato más curioso? El tenista Djokovic compró en 2012 toda la producción de este queso y solo se podía degustar en sus restaurantes. Y hablando de razas raras de animales cuya leche se usa para producir queso, está el caso de los alces en la granja Moose House de Suecia. 

También en Europa, concretamente en Reino Unido, está el White Stilton Gold, un queso especial que únicamente se elabora en algunos momentos del año, especialmente en Navidad. ¿Sabes de dónde viene lo de gold? Pues de que en su elaboración se añaden unas pequeñas piezas de oro comestible, y por eso se ha convertido en uno de los quesos más conocidos por todo el mundo.

Así que ya sabes que un turófilo es una persona amante de los quesos. Por eso es frecuente que los turófilos conozcan datos tan curiosos como los que te hemos explicado. Asimismo, les encanta probar nuevos quesos y formas originales de hacerlos, y sin duda, uno de ellos es el queso majorero.