El queso es uno de los grandes manjares de la gastronomía. Los hay para todos los gustos: con sabores más fuertes, más suaves, con diferentes texturas, olores, e incluso colores. Es por ello por lo que hoy en día y cada vez más se pueden encontrar combinaciones diversas de este alimento. Este lácteo puede estar presente tanto en platos dulces como salados, en entrantes, principales y postres. ¿Quieres saber 10 maneras de acompañar el queso para disfrutar aún más de este manjar? ¡Sigue leyendo!

Alimentos salados

Sin duda, este es uno de los grandes clásicos para acompañar el queso. Desde siempre, se ha asociado como un alimento salado (aunque esto está cambiando) y por eso algunas de sus principales combinaciones son con otros alimentos de este estilo.

1. Frutos secos

Si hay algo que se asocia al queso son, sin duda, los frutos secos. Ambos se suelen servir como entrantes y se combinan las diferentes opciones. Lo más frecuente es encontrar el queso junto a nueces, pero los pistachos, las almendras o las avellanas se utilizan cada vez más. Normalmente, los añadimos en trozos grandes, para que aporten un toque crujiente, pero otra opción bastante típica es también la de espolvorearlos como si se tratara de un sazonador.

2. Panes

¿Quién no ha escuchado el dicho de que pan y queso tienen sabor a beso? Esta es una de las meriendas más típicas en nuestro país y es probable que se deba a la calidad que tienen nuestros panes y nuestros quesos, así como a la tradición que siempre los consideró una comida barata y asequible.

Además, el queso puede combinarse en todas sus formas (untable, fresco, curado) sobre rebanadas de pan de todos los estilos. Incluso, combinando pan con semillas y frutos secos, estaríamos haciendo un combo de varios alimentos salados que maridan a la perfección con este manjar lácteo.

3. Pescados

En tercer y último lugar dentro de los alimentos salados están los pescados. El canapé de queso crema con salmón ahumado es uno de los grandes clásicos tanto en verano como en comidas familiares durante la Navidad. Por otro lado, estarían también las anchoas, que se pueden combinar con queso crema, aunque también con otras variedades curadas. Estas combinaciones de queso y pescado son menos frecuentes en el día a día, pero es muy fácil que las podamos ver en situaciones de celebración.

4. Encurtidos

Si volvemos de nuevo a las tapas de la cocina española, veremos que las aceitunas, los pepinillos, los ajos encurtidos o las cebolletas se sirven a menudo en acompañamiento del queso. Así, se puede tener un entrante rápido y sabroso perfecto para épocas más calurosas del año y que puede a su vez combinarse con otros alimentos de los aquí mencionados, como pan o frutos secos.

5. Especias

Si bien el pimentón siempre se ha utilizado para elaborar quesos de forma tradicional (es lo típico en el queso majorero de Fuerteventura), ahora se está empezando a experimentar con otras hierbas aromáticas, como puede ser el eneldo, la hierbabuena, el orégano o el romero. Es una forma que tenemos para añadir más matices a un alimento que ya de por sí es un 10.

Alimentos dulces

Si bien es cierto que las combinaciones con alimentos salados son las más usuales, poco a poco los alimentos dulces se están mezclando más en las comidas. De hecho, algunos clásicos como el queso con membrillo han estado siempre en la gastronomía española y quizá sea ese matrimonio el que ha dado pie a otras opciones que combinan el queso con el dulce, como veremos a continuación.

6. Mieles y mermeladas

Siempre ha habido un postre, como es el requesón con miel y nueces que ya incorporaba estos matices, pero lo asociábamos a eso: a un postre. Ahora, la miel y las mermeladas se utilizan también en los quesos como entrantes, siendo típicos en las tablas que se ponen antes de comenzar una comida. Si esto no te convence del todo por ser demasiado dulce, siempre se optar por la siguiente opción: las frutas.

7. Frutas

Fresas, arándanos, uvas… Estas son las principales frutas que se añaden a los quesos para hacer una combinación original y sabrosa. Si no nos gustan los frutos rojos, otra posibilidad es la de añadir manzana o pera. También algunas frutas muy dulces como el higo o los dátiles pueden contrastar perfectamente con quesos de cabra. O incluso podemos ir más allá y combinar frutas tropicales como mango o papaya.

8. Frutas deshidaratadas o azucaradas

Las uvas pasas, las ciruelas pasas, los orejones, etc. son otros de los ingredientes que más se utilizan con el queso. Eso sí, como su sabor puede ser bastante intenso y azucarado, es recomendable que se utilicen en menor cantidad a la hora de maridar y así el resultado será perfecto.

Bebidas

Para finalizar, solo quedaría saber qué bebidas se pueden utilizar para degustar el queso. El agua es una bebida perfecta para hacerlo, pero si quieres añadir nuevos matices, vino y cerveza nos los pueden dar.

9. Vino

El mundo enológico es enorme y hay muchas posibilidades. No obstante, podemos resumirlo diciendo que los quesos curados más fuertes combinan mejor con los vinos tintos, mientras que los más suaves es más recomendable maridarlos con blancos. Los rosados serían una buena opción para quesos tiernos y en el caso del queso de cabra, el vino blanco con notas afrutadas ayudará a potenciar los sabores.

10. Cerveza

En cuanto a la cerveza, es otra posibilidad que también podemos valorar para disfrutar del queso. Lo ideal en este caso es optar por cervezas con bajo contenido en alcohol y si se quiere utilizar alguna de mayor contenido alcohólico, podrías usarla para combinar con quesos fuertes como los curados.

En definitiva, acompañar el queso de todos estos ingredientes convierte la experiencia en algo todavía más especial. Tanto otros alimentos salados, como dulces y bebidas son perfectos para el maridaje y, si se utilizan debidamente pueden llevar a potenciar algunos sabores de este lácteo tan preciado por todos.